Salud y Bienestar
Reducir alimentos dulces no modifica preferencias ni marcadores metabólicos en 6 meses
El estudio reclutó 180 adultos y los asignó a tres grupos dietéticos diferenciados por nivel de dulzura de los alimentos consumidos, siendo la fuente de esa dulzura variada: azúcar, edulcorantes bajos en calorías y fuentes naturales. A los 1, 3 y 6 meses, los investigadores midieron preferencia hedónica por lo dulce, percepción del sabor, peso corporal y biomarcadores de diabetes y salud cardiovascular en sangre y orina. Ningún grupo mostró diferencias significativas en ninguna de estas medidas al final del período. La investigadora principal, profesora Katherine Appleton, concluye que el blanco de las políticas de salud pública debería ser el azúcar y la densidad energética, no el sabor dulce en sí mismo. La distinción tiene peso práctico: frutas y lácteos son naturalmente dulces pero tienen perfiles nutricionales favorables, mientras que alimentos procesados pueden contener azúcar elevada sin sabor marcadamente dulce.
Tu acción
Revisa si tus materiales de educación nutricional diferencian explícitamente entre 'sabor dulce' y 'contenido de azúcar', y ajusta el mensaje para que el objetivo sea reducir azúcares añadidos y densidad calórica, no la dulzura percibida.