Ciencia
Revisión de 350 estudios vincula restricción proteica con mayor longevidad
La revisión identifica mecanismos concretos que podrían explicar el efecto de la restricción proteica sobre el envejecimiento. Uno de los más documentados involucra al factor de crecimiento fibroblástico 21 (FGF21), una hormona que aumenta cuando cae la ingesta de proteínas y que en modelos murinos se asoció con mayor longevidad y mejor regulación glucémica. Los tres aminoácidos de cadena ramificada, metionina, isoleucina y valina, activan rutas de señalización de nutrientes que, mantenidas en niveles altos de forma crónica, se asocian con obesidad e inflamación. Los autores distinguen explícitamente entre poblaciones: atletas y adultos mayores pueden beneficiarse de mayor ingesta proteica, mientras que adultos sedentarios, la mayoría de la población, podrían estar consumiendo más proteína de la necesaria. La nueva guía dietética de EE. UU. (2026) ya elevó la recomendación a 1,2-1,6 g/kg/día, casi el doble del umbral anterior, lo que pone esta revisión en tensión directa con la política nutricional vigente.
Tu acción
En tu próximo diseño de estudio nutricional, incluye FGF21 como biomarcador secundario para capturar el efecto metabólico de la variación proteica.