Educación
Exposición pasiva a pantallas antes de los dos años asociada a retrasos del lenguaje
El análisis, publicado por el Observatorio del Tecnológico de Monterrey, sintetiza la evidencia sobre pantallas y desarrollo del lenguaje en primera infancia. Los primeros dos años de vida son el período más sensible porque el lenguaje se adquiere principalmente mediante interacciones de ida y vuelta (serve and return) con cuidadores. El consumo pasivo de video reduce esas oportunidades. Los problemas de lenguaje no resueltos en esta etapa tienen consecuencias documentadas en educación superior y empleo adulto: el estudio de Conti-Ramsden et al. (2018) encontró menores niveles de formación académica y mayor necesidad de apoyos en jóvenes adultos con dificultades del lenguaje no atendidas. La revisión de Gillespie et al. (2020) confirma que estas dificultades persisten en la transición a la vida adulta cuando no hay intervención adecuada.
Tu acción
Incorpora en tu próxima sesión con familias de niños menores de dos años la distinción entre uso pasivo y uso interactivo de pantallas, con ejemplos concretos de cada tipo.