Finanzas e Inversión
Project Eleven publica prueba criptográfica de recuperación para wallets vulnerables a computación cuántica
El contexto es la propuesta BIP-361, que plantea congelar monedas en direcciones consideradas vulnerables a computación cuántica, más del 34% de todo el bitcoin en circulación según sus autores. La solución de Project Eleven y el desarrollador Jim Posen usa el hecho de que la derivación de claves moderna (BIP-32, desde 2012) se basa en funciones hash unidireccionales que los algoritmos cuánticos no pueden invertir eficientemente, a diferencia de la criptografía de curva elíptica que sí es vulnerable al algoritmo de Shor. El sistema permite probar conocimiento del material de clave superior en el árbol de derivación sin exponerlo, y vincular esa prueba a una transacción de migración específica. Sin embargo, el prototipo aún no ha sido auditado, solo soporta tres tipos de dirección Bitcoin (no Taproot), y requeriría cambios en las reglas de consenso de la red para ser operativo en producción.
Tu acción
Verifica que las wallets institucionales o de custodia que administras usen esquemas de derivación BIP-32 posteriores a 2012 y documéntalo como parte de tu análisis de riesgo cuántico.