Diseño
La Ley de Tesler revisitada: la IA mueve la complejidad, no la elimina
Tesler formuló en los años 70 que toda aplicación tiene una complejidad irreducible que debe ser asumida por alguien: el sistema o el usuario. La interfaz de chat de los agentes de IA parece simple, pero la complejidad migra: el usuario ahora debe saber qué preguntar, cómo estructurar el contexto, cuándo verificar el output y cómo recuperarse de errores opacos. El artículo argumenta que la ausencia de interfaz no equivale a ausencia de complejidad; la hace invisible y, por tanto, más difícil de gestionar. Para diseñadores, esto plantea una pregunta de diseño activa: si la complejidad se mueve, ¿a dónde la dirigimos intencionalmente? El marco de Tesler obliga a explicitar esa decisión en lugar de asumir que 'simplificar la UI' resuelve el problema.
Tu acción
En tu próximo rediseño de un flujo con IA, mapea explícitamente qué complejidad absorbe el sistema y cuál queda en manos del usuario; identifica los puntos sin dueño.