Derecho y Regulación
TSJ País Vasco: retrasos de 2-4 minutos reiterados no justifican despido disciplinario
La sentencia fija un criterio práctico sobre el principio de proporcionalidad en el despido disciplinario: la reiteración de una conducta no eleva automáticamente su gravedad si cada episodio individual es de escasa entidad. Para asesores laborales y departamentos de recursos humanos, esto implica que acumular advertencias por retrasos menores no construye por sí solo una causa de despido válida. El caso, protagonizado por un mecánico de la empresa Burgocar, ilustra cómo la descripción factual de los hechos en la carta de despido y la proporcionalidad de la respuesta son elementos determinantes en la calificación judicial. La decisión refuerza la importancia de agotar medidas disciplinarias progresivas antes de recurrir al despido.
Tu acción
Revisa los protocolos disciplinarios de tus clientes empleadores para verificar que contemplan medidas graduales previas al despido en casos de incumplimientos horarios menores.